Campaña contra la ‘santa evasión’ vaticana

18 Nov
Por RFI

Un grupo de ciudadanos italianos que suma 130.000 simpatizantes en Facebook denuncia las exenciones fiscales de la Iglesia católica en momentos en que Silvio Berlusconi intenta imponer drásticos recortes sociales. Los defensores del Vaticano sostienen que gracias a esos fondos logran mantener estructuras para los más necesitados.

“Vaticano, páganos tú el recorte financiero”. Bajo este lema, un movimiento ciudadano impulsado por el Partido Radical italiano exige el fin de las facilidades fiscales de la Iglesia católica en Italia, lo que ha levantado una gran polémica.

En concreto, los radicales, que en los años 70 batallaron a favor del divorcio y el aborto, piden que los miles de bienes inmuebles que pertenecen a la Iglesia paguen los mismos impuestos que desembolsa el resto de los ciudadanos.

Aseguran que la mera presencia de un capilla en un hotel, instalación deportiva o centro turístico es suficiente para que el Estado italiano la exente del pago de impuestos, aún si se trata de una actividad altamente lucrativa, como albergues para turistas.

La iniciativa, que ha recabado la adhesión del al menos 137.000 personas en su página de Facebook este lunes, llega como una respuesta contra la reciente advertencia del cardenal Angelo Bagnasco contra los evasores fiscales.

A las críticas aparecidas en la última edición contra el Vaticano se suma la revista de izquierdaL’Espresso, que en un artículo titulado “La santa evasión” denuncia que en Italia “la ley no es igual para todos”. La nota señala que la Conferencia Episcopal italiana “ha presionado a todos los gobiernos italianos de derecha e izquierda para evitar un cambio en el sistema tributario”.

Según la revista L’Espresso, el grupo RE (Religiosos Eclesiásticos), cercano al Vaticano, calcula que la Iglesia católica es propietaria de cerca del 20 al 22% del entero patrimonio inmobiliario italiano, una cifra que no se ha logrado confirmar.

Pero la exención va más allá de los inmuebles. La Iglesia recibe recibe parte de los impuestos que los italianos pagan a través de dos fondos: “Cinco por mil” y el “ocho por mil”, los cuales son distribuidos a otros cultos o centros de investigación a pedido del contribuyente, según establecido por el Concordato entre Iglesia y Estado.

Los defensores de la Iglesia sostienen que gracias a estas facilidades puede mantener escuelas, hospitales, centros de alojamiento y comedores para pobres, servicios que el Estado italiano no logra cubrir.

“Atacar a la Iglesia es atacar a las personas más indefensas de la sociedad”, opinó Angelino Alfano, secretario general del partido de Silvio Berlusconi, El Pueblo de las Libertad (PdL), que defiende en esto días medidas de austeridad.

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